El impresionante crecimiento del banco digital brasileño Nubank, que ha saltado de una pérdida neta en 2022 a una ganancia neta de mil millones de dólares en 2023, es una historia de éxito que merece ser celebrada. Sin embargo, este logro también plantea preguntas significativas para el sector bancario tradicional. Aquí te explicamos por qué.
Primero, la escalada de Nubank, con ingresos que superan los ocho mil millones de dólares y una base de clientes que casi se ha duplicado en dos años, resalta una tendencia ineludible: los consumidores están migrando masivamente hacia soluciones bancarias digitales. Esto no solo representa un cambio en la preferencia del cliente, sino también una señal de alerta para los bancos tradicionales que aún no han abrazado completamente la transformación digital.
La capacidad de Nubank para añadir casi 20 millones de clientes en un solo año, alcanzando un total de 94 millones, frente a los 54 millones de hace apenas dos años, demuestra un apetito del mercado que los bancos convencionales parecen incapaces de satisfacer. Esta explosión de crecimiento, junto con un impresionante rendimiento sobre el capital anualizado del 23% en el último trimestre, evidencia la eficiencia y el atractivo de los modelos de negocio digitales sobre los enfoques bancarios tradicionales.
Esto acaba con el gran argumento de que “los disruptores no son rentables”. Los bancos digitales son más rentables que los grandes bancos. Para ponerlo en contexto, el banco más grande de Brasil por activos, Itaú Unibanco, tiene un RoE del 21%. JP Morgan obtuvo entre un 10% y un 15% a lo largo de 2023. Fuera de los grandes nombres de Europa y Estados Unidos, un RoE de entre un 6% y un 10% es normal.
Es una cosa de economía unitaria. El costo de adquirir y atender a un cliente de Nubank es una fracción del de cualquier otro banco. A Nubank le cuesta $5 adquirir un cliente, y el costo de atenderlo es de menos de $11 al año.
Su potencial de ingresos aumentará a partir de aquí. También han desarrollado muchas más ventas cruzadas en productos de préstamo, lo que significa que pueden aumentar los ingresos por usuario.
Espere que esta tendencia se repita a nivel mundial. Los bancos digitales de consumo y los neobancos tienen bases similares de bajo costo en Estados Unidos y Europa y se encuentran mucho más temprano en el ciclo, generando nuevas líneas de ingresos.
Me molesta la frecuencia con la que escucho: “Bueno, los grandes bancos lo harán mejor”. La mayoría de los bancos lo niegan públicamente, pero luchan internamente para descubrir cómo copiar el éxito de Nubank. La realidad es que no pueden. No con los sistemas, procesos y cultura que tienen hoy. El crecimiento es la voluntad de cambiar y la capacidad de cambiar.
Además, la expansión de Nubank más allá de las fronteras brasileñas hacia México y Colombia, donde ha logrado notables avances, muestra que su modelo de negocio es escalable y adaptable a diferentes mercados. Esto debería ser una llamada de atención para los bancos establecidos que operan en múltiples jurisdicciones pero que han sido lentos en innovar.
El hecho de que Nubank haya recaudado 2.600 millones de dólares en una oferta pública inicial en la Bolsa de Valores de Nueva York, valorándose en más de 40.000 millones de dólares, subraya la confianza del mercado en el futuro de la banca digital. Esta valoración masiva es un testimonio del potencial percibido de crecimiento y rentabilidad en el sector fintech, en contraste con las valoraciones más estáticas de los bancos tradicionales.
Finalmente, las declaraciones de David Vélez sobre el enfoque en nuevas vías de crecimiento y la expansión de la cartera de préstamos demuestran una ambición y una visión que a menudo falta en el sector bancario tradicional. Mientras que Nubank ve oportunidades en la innovación y la expansión de servicios, muchos bancos convencionales parecen quedarse atrás, limitándose a modelos de negocio y productos que ya no satisfacen completamente las necesidades de los consumidores modernos.
En conclusión, mientras que el éxito de Nubank es una historia inspiradora de innovación y crecimiento, también es un claro indicativo de que los bancos tradicionales necesitan reevaluar y adaptar rápidamente sus estrategias en la era digital. Si no, corren el riesgo de quedarse obsoletos en un mundo que claramente favorece la agilidad, la innovación y la eficiencia que las plataformas digitales pueden ofrecer.